lunes, 6 de agosto de 2012

MI AUTOBIOGRAFIA
Yo nací en Cajamarca el 9 de octubre de 1994 el día domingo aproximadamente a las 4:30 de la mañana mis padres son Ricardo Carrasco Huatay y María Encarnación Yopla Herrera quienes me bautizaron con el nombre de María Dionicia Carrasco Yopla.
Durante mi infancia no estuve cerca de mis padres por diversos motivos; crecí cerca de mis abuelos, Luis Yopla y Francisca Herrera  ellos me brindaron alimento, educación, vestido y lo más importante no dejaron que me falte cariño y amor.
Aunque mis abuelos no tenían una economía estable me aceptaron y me criaron como si fuera su hija, desde muy corta edad aprendí a trabajar junto a ellos, me enseñaron que en la vida tienes que luchar y trabajar por lo que quieres conseguir ya que nadie te lo va a regalar y aunque no ayudaba significativamente le ponía muchas ganas.
 A los 6 años de edad me matricularon en el jardín “Simón Bolívar”, recuerdo la primera vez que asistí, el primer día de clases, fue difícil pues no quería permanecer  allí y mi abuelita se quedó conmigo casi toda la clase al igual que otros padres, aún recuerdo a mi profesora era una persona muy buena me fue fácil acostumbrarme y pronto ya no tenían que quedarse  acompañándome. Aquí pase momentos muy felices y aprendí muchas cosas conocí a otros niños y aunque no era muy sociable fue agradable aprender a relacionarme con niños de mi edad.
A pesar de que nuestra situación había mejorado pasamos momentos muy difíciles, lloramos muchas veces pero sonreímos muchas más, y a pesar de todas las dificultades que pasamos supimos afrontarlas siempre unidos y repitiendo la frase de mi abuelo, “Dios está con nosotros y mientras estemos juntos nada nos va a pasar”
De esta manera; con optimismo, trabajo y esfuerzo salimos adelante, y lo que me hace feliz es que ellos nunca me abandonaron y estaban a mi lado para ayudarme y eran felices al verme crecer, al ver cuando aprendí a escribir, leer, o cuando quería aprender a cocinar.

A los 7 años de edad me matricularon en la escuela Simón Bolívar, cerca de mi jardín, esta era mixta y es aquí donde pasé experiencias inolvidables y conocí a 3 de mis mejores amigas Flor, Thalía y Milagros con quienes pase 6 maravillosos años de mi vida.
  En primer grado conocí a mi profesora Eugenia Salas Campos, a la cual recuerdo perfectamente para mí es una de las mejores profesoras que conocí, pues tenía una dulzura incomparable y enseñaba con tanta ternura a sus alumnos, se me hizo muy fácil aprender. Ella fue mi profesora hasta segundo grado estaba tan acostumbrada a ella y le tenía tanto cariño que, cuando la cambiaron se me hizo muy difícil aceptarlo y no solo a mi sino a la mayoría de mis compañeros.
En esta escuela pasé momentos muy gratos con todos mis amigos, las locuras y aventuras que pasamos juntos nunca las olvidaré una de ellas fue en un paseo que organizó mi salón fuimos a Namora, pasamos una tarde linda en un restaurant que quedaba cerca del río en el cual un grupo de amigos se metieron sin autorización, todos habían planeado hacerle una broma a mi compañero Juan, le quitaron los pantalones con los que había entrado y todos salieron del río, esté se avergonzó mucho y no quería salir del agua hasta que una de las profesoras se dió cuenta y lo ayudaron a salir.
Como lo dije antes pase momentos muy agradables en esta escuela donde Thalía, Flor y Mili prometimos ser siempre grandes amigas y cumplir todas nuestras metas luchando siempre por nuestros sueños,  lastimosamente Thalía no puedo cumplirlos, la encontré hace poco con un bebé en brazos, era su hija tenía ya 2 años, lloró cuando recordamos juntas aquella promesa; dijo que cometió el más grande error de su vida pues ahora es madre soltera pero también me contó que por su hijo haría lo que sea, que trabaja y que va salir adelante sola. Mili otra de mis mejores amigas ya no vive en Cajamarca supe de ella hace tres años atrás cuando había venido de visita a Cajamarca estaba bien y feliz pero no he vuelto a saber nada de ella y Flor nunca supe más de ella desde que no despedimos en la promoción 2006 “José Carlos Mariátegui”.
En el transcurso de esos años aproximadamente a mediados de cuarto grado de primaria mis papas volvieron pues yo había sufrido un accidente, me caí lesionándome el brazo estuve casi un mes con el  brazo enyesado y al enterarse de esto mis papas venían continuamente a verme, hasta que decidieron comprar una casa cerca y estar más pendientes de mí, aunque ellos ya tenían otra hija, lo cual no era novedoso para mí, ella era mi hermana, Maria Rosalinda Carrasco Yopla.
 Me fue difícil acercarme a ellos, pues habían estado separados mucho tiempo de mí, y como era de suponerse no les tenía confianza, mis únicos padres para mí eran mis abuelos.
Pasando los años fui conociéndolos más.  Al culminar mis estudios primarios mis abuelos ya no podían matricularme en un colegio pues no contaban con una buena economía. Mis papas querían que siga estudiando es por ello que llegaron al acuerdo de que yo debía vivir con ellos, pues a partir de ese momento ellos se encargarían de mí y de todos mis gastos.
  Cuando a mí me contaron, al principio me negué rotundamente, pero mis abuelos me explicaron y me hicieron entender que era lo mejor para mí,  además que la casa de mis papas quedaba al frente y podía visitarlos todos los días, todo sería igual con la única diferencia que ahora dormiría en la casa de mis padres.
Poco a poco fui alejándome de mis abuelos, aunque fu difícil al inicio pues no soportaba a mi hermana era muy diferente a mí, ella lo había tenido todo y yo no, aún no estoy segura de lo que sentía, no sé si eran celos o simplemente era egoísmo, pues compartía casi todo con ella, peleábamos mucho al inicio, pero aprendimos a convivir. En la actualidad ella es mi mejor amiga, mi confidente, una de las mejores hermanas, me apoya y me ayuda y aunque empezamos mal aprendimos a conocernos, a compartir y a confiar la una en la otra. Ella es mi hermanita menor y la quiero muchísimo al margen de las discusiones que aún tenemos.
Después de unos años nos cambiamos de casa, esto me alejó mucho mas de mis abuelos y aunque los visitaba ya no era como antes, cada vez iba a verlos menos, además de que mis tíos fueron a vivir con ellos, y les dieron nuevos nietos nuevas alegrías y aunque sé que ellos sufrieron mucho para olvidarme al igual que yo, al final lo aceptaron y se acostumbraron.
Mis papas me matricularon en el colegio Santa Teresita, al cual logré ingresar, aquí conocí a nuevas amistades a mis mejores amigas las cuales hasta el día de hoy lo siguen siendo, entre ellas se encuentran Doris soledad, Erika Flores y Fiorella Pajares y por supuesto a grandes compañeras y amigas.
Fue difícil adecuarme, pero poco a poco fui acostumbrándome. Aquí nacieron nuevas locuras, nuevas experiencias mucho más intensas y claro inolvidables, aumentaron el número de maestros así como el número de cursos y obligaciones, cada vez con más responsabilidades, incrementaron también las  salidas ya sea para trabajos o con fines de diversión.
  Realizamos muchas cosas juntas como el trabajo de ayuda social en “casa de la providencia” donde hicimos de todo desde barrer y limpiar lunas hasta aprender hacer pan y pelar pollos, pero lo realizamos con gusto y nos divertimos mucho, sobre todo porque fue por una buena causa el de ayudar a los niños con baja economía.
En cuarto año realice mi confirmación en la Parroquia Santa Catalina más conocida como la recoleta fue una experiencia muy bonita aquí conocí nuevas amistades y aprendí muchas cosas acerca de Dios. Yo pertenecí al grupo San Juan Bosco, estaba conformado aproximadamente por 19 alumnos al iniciar la confirmación, pero al final solo quedaron cerca de 12 alumnos, mis catequistas Deysi y Carlos dos jóvenes alegres, muy bien preparados y buenas personas. Aquí realizamos nuestro retiro donde aprendimos a convivir y a reflexionar sobre nuestra vida acercándonos más a Dios.
Cada uno de los viajes de estudios que realizamos desde primero a quinto donde aprendimos a convivir y a  conocernos más, además de realizar informes muy interesantes en las diferentes áreas, conociendo más sobre nuestro departamento y sus principales lugares turísticos.
Nuestro salón siempre fue muy unido, participábamos en la festividades del colegio y realizábamos actividades muy peculiares para conseguir dinero para la promoción entre ellas teníamos el de pagar s/. 0.10 a la delegada más conocida como desplumadora, mi mejor amiga, Erika, por dejar basura en el aula, por incumplimiento en las tareas o no prestar atención a las oraciones.
 El viaje de promoción como olvidarlo una de las mejores experiencias de mi vida, la pasamos muy bien, conocimos muchos lugares hermosos. Primero fuimos a Mancora un lugar precioso, lo que más me gusto fue el mar y su clima cálido, en el mar casi me ahogo pues las olas eran muy altas pero estaba con Leslie, una de mis amigas quien me saco del mar a tiempo y no me paso nada grave. Además visitamos los manglares de tumbes, Puerto Pizarro, la playa Pimentel donde encontramos a dos actores muy conocidos de la popular serie “Al fondo hay sitio” a los personajes Franchesca Maldini y Mariano Pendeivis. Llegamos hasta Ecuador y luego pasamos a Chiclayo, lugar en donde nos perdimos pues salimos a pasear y fuimos a ver el Real Plaza sin saber el Jr. exacto del hotel donde estábamos hospedando, ya era muy tarde y seguíamos por las calles corriendo de un lugar a otro buscando  el camino de regreso que encontramos después de una larga y agotadora búsqueda, finalmente llegamos al  hotel  muy cansadas. Después de una semana de viaje regresamos a Cajamarca.  
Al culminar mis estudios secundarios me prepare para postular a  la universidad  en la academia San Fernando, lugar donde consolide mis conocimientos y también donde conocí nuevas amistades con las cuales compartimos momentos muy agradables.
Postule a la carrera de Obstetricia y logre ingresar a la UNC,  un gran logro en mi vida y una gran alegría para mis padres pues se sintieron muy orgullosos de mí.
Cuando iniciaron las clases de la universidad me di cuenta que era muy diferente a las clases que recibía en la secundaria, estas demandan de un mayor esfuerzo y desempeño académico,  conocí a nuevas amistades, personas muy lindas, participé de las diferentes festividades del cachimbo de la UNC y aunque aún no termino de conocer y tratar a todos mis compañeros pronto seremos grandes amigos porque todos somos una sola familia, una sola facultad.

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